NORMATIVA
La aplicación de la auscultación de acuerdo con la normativa existente sobre las obras de carreteras, al objeto de verificar y determinar las exigencias que esta impone a las unidades de obra ejecutadas, se establece como adecuada y evita la ruina de las carreteras al tomar datos masivos de su ejecución. En general, cada 50 metros al tresbolillo se miden las deflexiones, lo que garantiza que no exista un fallo estructural importante en la obra, sino que tan solo pueda ser puntual. Además, al chequear las obras de fábrica, estribos de estructuras y puntos singulares, se evitan fallos en las zonas donde la compactación se hace más difícil. Del mismo modo, se controlan espesores y regularidad superficial, lo que contribuye a una adecuada calidad de la obra en términos de confort y seguridad.
A la carretera se la juzga por parte del usuario fundamentalmente por dos conceptos: seguridad y comodidad. La seguridad queda definida por la adherencia, el coeficiente de rozamiento y la retroreflexión de la pintura, mientras que la comodidad se mide por la regularidad superficial. Por ello, el objetivo debería ser mantener unos niveles adecuados en función de la velocidad de la vía y su tráfico, lo que se podría determinar mediante la cuantificación del coeficiente de rozamiento mínimo a establecer en cada tipo de vía, nivel de retroreflexión e IRI. De este nivel de exigencia se derivaría la necesidad de intervención y, por tanto, el presupuesto necesario para mantener las carreteras con los niveles de confort y seguridad adecuados.
Por lo anterior, y para realizar una obra de calidad y duradera, hay que evitar los posibles fallos que puedan producirse durante su ejecución. Las actuaciones dentro de este ámbito se circunscriben a las explanadas, capas de firme y señalización horizontal, pues son las que más afectan al usuario de la carretera.
El control de las distintas capas de forma continua nos permite corregir los posibles fallos en el momento en que su solución es más económica. Un fallo en la explanada detectado durante su ejecución es fácil, cómodo y barato de solventar, pero si se detecta una vez terminada la carretera, implica la ruina de las capas superiores, siendo más difícil de corregir debido al tráfico y considerablemente más costoso. Lo mismo ocurre con las capas de firme, por lo que la toma de datos es una garantía para ejecutar la obra con la calidad y seguridad debidas.
En la normativa adjunta se incluyen las zahorras, pero no los suelos cemento, aunque las exigencias en cuanto a deflexiones, IRI y espesores serían las mismas para estas en función de su clasificación.
NORMAS E INSTRUCCIONES, ORDENES CIRCULARES Y GUÍAS MAS RELEVANTES EN NUESTRO CAMPO
Aprobado por Real Decreto 899/2025, 9 de octubre
Diversas actualizaciones
Aprobada por Orden Ministerial de 28 de noviembre de 2003 (BOE del 12 de diciembre)
Aprobada por Orden Ministerial de 16 de julio de 1987, (BOE del 4 de agosto y 29 de septiembre)
Aprobada por Orden Ministerial de 19 de febrero de 2016, (BOE del 4 de marzo)
Aprobada por el Ministerio de Fomento el 22 de septiembre de 2006
Perteneciente a las series monográficas del Ministerio de Fomento
De la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
De la Agencia Europea de Seguridad Aérea.
